/ jueves 8 de abril de 2021

Baleados, detenidos o amenazados; golpe en la Jucopo

¿Coincidencia? Algunos de los que están atentos a todo lo que pasa en la política veracruzana (que son muchos, algo así como la mitad de los jarochos) pero además se dedican a hacer análisis profesionalmente (esos ya son mucho menos), nos comentan que ya es mucha coincidencia lo que está pasando aparejado al proceso electoral, por lo que tiene que ver con amenazas, detenciones y casas tiroteadas.

Los detenidos, hasta el momento (estos analistas políticos nos subrayan eso de hasta el momento), son Rogelio Franco Castán, quien además de ser quien tras bambalinas maneja al PRD en el estado es (¿o era?) candidato a diputado por la vía plurinominal. Y ayer se su sumó a la lista de aprehendidos Gregorio Gómez Martínez, quien fue alcalde de Tihuatlán en el periodo 2014-2017 y, también por el Sol Azteca, estaba listo para iniciar campaña como candidato otra vez a la presidencia municipal.

Entre los que le han baleado sus casas, nos hacen ver, está el alcalde de Chinameca, José Antonio Carmona Trolle, cuya esposa, Amairani Patraca García, vía Movimiento Ciudadano, quiere ser la candidata a la presidencia de ese lugar colindante con Oteapan allá en el sur del estado.

A finales de 2019 también fue baleada la casa del alcalde de Acayucan, Cuitláhuac Condado Escamilla, quien ahora está de licencia pues finalmente decidió participar como candidato en este proceso electoral.

Nos apuntan que al alcalde de Zongolica, Juan Carlos Mezhua, perredista por cierto, le mandaron un cadáver junto con un cartel amenazante. El cuerpo descuartizado resultó ser el del exalcalde de Mixtla de Altamirano, Gonzalo Elías Zopiyactle, de quien su esposa, Francisca Morales, está lista (¿o estaba lista?) para ser la candidata del PRI a la alcaldía de ese municipio ubicado en la sierra de Zongolica.

Ayer también, nos indican, se dio el caso de que al aspirante a la alcaldía de Carlos A. Carrillo, por parte del PRI, Onan Hernández López, le dieron un “susto” al intentar, unos sujetos, entrar a su casa. Afirma que lo amenazaron y le exigieron que no busque la presidencia municipal.

Estos son los casos más conocidos que, por su gravedad, se han hecho públicos, pero los partidos han dado a conocer que hay más.

Estaba advertido por investigadores y analistas que el proceso electoral podría ponerse ojo de hormiga y ya está violento.

En ese sentido, observadores de la política jarocha nos comentan que esto de la violencia puede seguir y ponerse peor.

Uno de los factores para que esto pueda suceder, nos dicen, son los grupos de la delincuencia organizada que operan en Veracruz y que están acostumbrados a entrometerse en la política electoral, pues así les conviene a sus intereses. Pero nos precisan que ese es uno de los factores, que hay otros, como el de la ambición de algunos grupos de poder de ganar a como dé lugar y que, a río revuelto, amenazan y actúan con violencia.

Golpazo en la Jucopo. Del vecino estado de Oaxaca llegan informes de que, ayer, diputados locales de Morena, que son los que controlan la Legislatura oaxaqueña, sin decir agua va destituyeron a quien fungía como presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Delfina Elizabeth Guzmán Díaz.

Nos dicen que 18 o 20 diputados morenistas, de 25, pidieron el cambio de coordinadora, vicecoordinador y vocero del grupo. El argumento fue que Delfina Elizabeth, al participar en el actual proceso electoral, no podrá cumplir con las múltiples funciones de la Jucopo. Ahora, Fredie Delfín Avendaño es su coordinador.

Comentan en Oaxaca que este abrupto cambio se debió a que Fredie Delfín y otros legisladores no se vieron favorecidos con candidaturas que, se afirma, manejó el senador Salomón Jara Cruz.

Así es esto de la política, sea en el partido que sea, nos hacen ver.

¿Coincidencia? Algunos de los que están atentos a todo lo que pasa en la política veracruzana (que son muchos, algo así como la mitad de los jarochos) pero además se dedican a hacer análisis profesionalmente (esos ya son mucho menos), nos comentan que ya es mucha coincidencia lo que está pasando aparejado al proceso electoral, por lo que tiene que ver con amenazas, detenciones y casas tiroteadas.

Los detenidos, hasta el momento (estos analistas políticos nos subrayan eso de hasta el momento), son Rogelio Franco Castán, quien además de ser quien tras bambalinas maneja al PRD en el estado es (¿o era?) candidato a diputado por la vía plurinominal. Y ayer se su sumó a la lista de aprehendidos Gregorio Gómez Martínez, quien fue alcalde de Tihuatlán en el periodo 2014-2017 y, también por el Sol Azteca, estaba listo para iniciar campaña como candidato otra vez a la presidencia municipal.

Entre los que le han baleado sus casas, nos hacen ver, está el alcalde de Chinameca, José Antonio Carmona Trolle, cuya esposa, Amairani Patraca García, vía Movimiento Ciudadano, quiere ser la candidata a la presidencia de ese lugar colindante con Oteapan allá en el sur del estado.

A finales de 2019 también fue baleada la casa del alcalde de Acayucan, Cuitláhuac Condado Escamilla, quien ahora está de licencia pues finalmente decidió participar como candidato en este proceso electoral.

Nos apuntan que al alcalde de Zongolica, Juan Carlos Mezhua, perredista por cierto, le mandaron un cadáver junto con un cartel amenazante. El cuerpo descuartizado resultó ser el del exalcalde de Mixtla de Altamirano, Gonzalo Elías Zopiyactle, de quien su esposa, Francisca Morales, está lista (¿o estaba lista?) para ser la candidata del PRI a la alcaldía de ese municipio ubicado en la sierra de Zongolica.

Ayer también, nos indican, se dio el caso de que al aspirante a la alcaldía de Carlos A. Carrillo, por parte del PRI, Onan Hernández López, le dieron un “susto” al intentar, unos sujetos, entrar a su casa. Afirma que lo amenazaron y le exigieron que no busque la presidencia municipal.

Estos son los casos más conocidos que, por su gravedad, se han hecho públicos, pero los partidos han dado a conocer que hay más.

Estaba advertido por investigadores y analistas que el proceso electoral podría ponerse ojo de hormiga y ya está violento.

En ese sentido, observadores de la política jarocha nos comentan que esto de la violencia puede seguir y ponerse peor.

Uno de los factores para que esto pueda suceder, nos dicen, son los grupos de la delincuencia organizada que operan en Veracruz y que están acostumbrados a entrometerse en la política electoral, pues así les conviene a sus intereses. Pero nos precisan que ese es uno de los factores, que hay otros, como el de la ambición de algunos grupos de poder de ganar a como dé lugar y que, a río revuelto, amenazan y actúan con violencia.

Golpazo en la Jucopo. Del vecino estado de Oaxaca llegan informes de que, ayer, diputados locales de Morena, que son los que controlan la Legislatura oaxaqueña, sin decir agua va destituyeron a quien fungía como presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Delfina Elizabeth Guzmán Díaz.

Nos dicen que 18 o 20 diputados morenistas, de 25, pidieron el cambio de coordinadora, vicecoordinador y vocero del grupo. El argumento fue que Delfina Elizabeth, al participar en el actual proceso electoral, no podrá cumplir con las múltiples funciones de la Jucopo. Ahora, Fredie Delfín Avendaño es su coordinador.

Comentan en Oaxaca que este abrupto cambio se debió a que Fredie Delfín y otros legisladores no se vieron favorecidos con candidaturas que, se afirma, manejó el senador Salomón Jara Cruz.

Así es esto de la política, sea en el partido que sea, nos hacen ver.