/ jueves 19 de noviembre de 2020

SOS de Tuxpan; exigen seguridad

Un SOS es el que lanzan los tuxpeños debido a la inseguridad que padecen desde hace un buen número de años y que en los últimos tiempos, nos señalan, se ha recrudecido.

Personajes de diversos sectores de ese lugar, convertido en uno de los puertos estratégicos del país, nos hacen llegar ese mensaje de auxilio, dirigido a las más altas autoridades del país, pues advierten que la violencia cada vez es más fuerte y los delincuentes no tienen freno.

Nos apuntan que incluso el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a limpiar el puerto de Tuxpan de corrupción y a combatir a la delincuencia organizada, en una de sus mañaneras. Dicen que recuerdan que hasta denunció que los delincuentes asentados en la región tuxpeña tenían relación con la mafia china, por la cuestión de la entrada de mercancía, pero que el tema de la criminalidad ha escalado.

Ahora, dicen tuxpeños, lejos de reducirse la operación delincuencial son víctimas de acciones delincuenciales más fuertes. Dan los ejemplos de la colocación de un artefacto, con característica de explosivo, en un banco del centro de la ciudad, hasta el hecho de haber provocado el incendio de ocho camiones de una compañía constructora de la localidad, hace dos domingos.

Los sicarios, señalan los tuxpeños preocupados, están dispuestos a todo y son los que realmente gobiernan Tuxpan, pues amenazan y realizaban sus operaciones criminales sin problemas.

Aseguran también que las fuerzas de seguridad y ministeriales, así como las militares poco hacen para contrarrestas las acciones de la delincuencia organizada. Tal vez, conjeturan estos tuxpeños preocupados, porque han decidido voltear hacia otro lado mientras los mafiosos hacen sus negocios.

Señalan que en mayo pasado, después de 20 horas de trabajo de bomberos, fue sofocado un incendio que a poca distancia de esferas-contenedores que almacenan el equivalente a cuatro millones de barriles de gasolinas, lo que estuvo a punto de ser una catástrofe en la zona industrial portuaria. Afirman también que a los empresarios que no paguen sus cuotas a los sicarios o que no permitan sus acciones, les va muy mal, como habría sido el caso de un empresario que, un domingo de estos, vio arder sus unidades industriales.

Estos tuxpeños, entre tristes y desesperados, hacen ver que el llamado presidencial, para terminar con la delincuencia y sanear la zona portuaria, no ha sido bien escuchado, de ahí que reclaman acciones de seguridad efectivas para dar tranquilidad a ese puerto que juega un papel importante en el sistema energético de México.

En estricto rigor, nos comentan políticos que están atentos al acontecer social en Veracruz, a los secretarios de despacho y demás funcionarios que están obligados a comparecer ante los diputados locales, después de los informes de los gobernadores, no les va mal ante los legisladores, salvo que ellos mismos se enreden. Eso sí, les puede ir mal, nos precisan, ante la opinión pública, por lo que reporte la prensa de sus comparecencias.

Por lo pronto ayer abrió las comparecencias, con motivo del segundo informe del gobernador Cuitláhuac García, el secretario de Gobierno, Patrocinio Cisneros, quien tuvo que decir que no es ladrón ni represor.

El viernes estará en la Legislatura el titular de la Sefiplan, José Luis Lima; el lunes 23, el responsable de la Sedesol, Guillermo Fernández Sánchez; el martes 24, el de la Sedeco, Enrique Nachón; ese mismo día, la titular de Turismo, Xóchitl Arbesú; el día 25, el de SIOP, Helio Hernández; el 27,el secretario de Desarrollo Agropecuario, Eduardo Cadena, y la secretaria de Trabajo, Diana Aróstegui.

El lunes 30, el responsable de la SSP, Hugo Gutiérrez; el martes 1 de diciembre, el secretario de Educación, Zenyazen Escobar; el 2 de diciembre, el de Salud, Roberto Ramos; el 4 de diciembre, la secretaria de Medio Ambiente, María de Rocío Pérez, y el coordinador de Comunicación Social, Iván Luna; y el 7 de diciembre, la contralora Mercedes Santoyo, y la titular de Protección Civil, Guadalupe Osorno.

Un SOS es el que lanzan los tuxpeños debido a la inseguridad que padecen desde hace un buen número de años y que en los últimos tiempos, nos señalan, se ha recrudecido.

Personajes de diversos sectores de ese lugar, convertido en uno de los puertos estratégicos del país, nos hacen llegar ese mensaje de auxilio, dirigido a las más altas autoridades del país, pues advierten que la violencia cada vez es más fuerte y los delincuentes no tienen freno.

Nos apuntan que incluso el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a limpiar el puerto de Tuxpan de corrupción y a combatir a la delincuencia organizada, en una de sus mañaneras. Dicen que recuerdan que hasta denunció que los delincuentes asentados en la región tuxpeña tenían relación con la mafia china, por la cuestión de la entrada de mercancía, pero que el tema de la criminalidad ha escalado.

Ahora, dicen tuxpeños, lejos de reducirse la operación delincuencial son víctimas de acciones delincuenciales más fuertes. Dan los ejemplos de la colocación de un artefacto, con característica de explosivo, en un banco del centro de la ciudad, hasta el hecho de haber provocado el incendio de ocho camiones de una compañía constructora de la localidad, hace dos domingos.

Los sicarios, señalan los tuxpeños preocupados, están dispuestos a todo y son los que realmente gobiernan Tuxpan, pues amenazan y realizaban sus operaciones criminales sin problemas.

Aseguran también que las fuerzas de seguridad y ministeriales, así como las militares poco hacen para contrarrestas las acciones de la delincuencia organizada. Tal vez, conjeturan estos tuxpeños preocupados, porque han decidido voltear hacia otro lado mientras los mafiosos hacen sus negocios.

Señalan que en mayo pasado, después de 20 horas de trabajo de bomberos, fue sofocado un incendio que a poca distancia de esferas-contenedores que almacenan el equivalente a cuatro millones de barriles de gasolinas, lo que estuvo a punto de ser una catástrofe en la zona industrial portuaria. Afirman también que a los empresarios que no paguen sus cuotas a los sicarios o que no permitan sus acciones, les va muy mal, como habría sido el caso de un empresario que, un domingo de estos, vio arder sus unidades industriales.

Estos tuxpeños, entre tristes y desesperados, hacen ver que el llamado presidencial, para terminar con la delincuencia y sanear la zona portuaria, no ha sido bien escuchado, de ahí que reclaman acciones de seguridad efectivas para dar tranquilidad a ese puerto que juega un papel importante en el sistema energético de México.

En estricto rigor, nos comentan políticos que están atentos al acontecer social en Veracruz, a los secretarios de despacho y demás funcionarios que están obligados a comparecer ante los diputados locales, después de los informes de los gobernadores, no les va mal ante los legisladores, salvo que ellos mismos se enreden. Eso sí, les puede ir mal, nos precisan, ante la opinión pública, por lo que reporte la prensa de sus comparecencias.

Por lo pronto ayer abrió las comparecencias, con motivo del segundo informe del gobernador Cuitláhuac García, el secretario de Gobierno, Patrocinio Cisneros, quien tuvo que decir que no es ladrón ni represor.

El viernes estará en la Legislatura el titular de la Sefiplan, José Luis Lima; el lunes 23, el responsable de la Sedesol, Guillermo Fernández Sánchez; el martes 24, el de la Sedeco, Enrique Nachón; ese mismo día, la titular de Turismo, Xóchitl Arbesú; el día 25, el de SIOP, Helio Hernández; el 27,el secretario de Desarrollo Agropecuario, Eduardo Cadena, y la secretaria de Trabajo, Diana Aróstegui.

El lunes 30, el responsable de la SSP, Hugo Gutiérrez; el martes 1 de diciembre, el secretario de Educación, Zenyazen Escobar; el 2 de diciembre, el de Salud, Roberto Ramos; el 4 de diciembre, la secretaria de Medio Ambiente, María de Rocío Pérez, y el coordinador de Comunicación Social, Iván Luna; y el 7 de diciembre, la contralora Mercedes Santoyo, y la titular de Protección Civil, Guadalupe Osorno.