Es parapléjico y vuelve a caminar gracias a la estimulación eléctrica

Un electrodo implantado en su columna vertebral hizo que pueda dar pasos controlados

DPA

  · martes 25 de septiembre de 2018

Los entrenadores se colocaron de rodillas y caderas para ayudarlo a pararse / Foto: DPA

Un equipo de investigadores de la Mayo Clinic y la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos) ha conseguido, a través de la estimulación eléctrica de la médula espinal y la fisioterapia, que un hombre parapléjico desde 2013 vuelva a recuperar su capacidad para caminar.

El joven, ahora de 29 años de edad, se lesionó la médula espinal en las vértebras torácicas en la mitad de la espalda en un accidente de moto de nieve. Le diagnosticaron una pérdida completa de función por debajo de la lesión, lo que significa que no podía moverse o sentir nada debajo de la mitad de su torso. En el estudio, que comenzó en 2016, participó en 22 semanas de terapia física, y después le implantaron el electrodo.

En el estudio, cuyos detalles se han publicado en un artículo en la revista Nature Medicine, los investigadores explican que, gracias a un estimulador implantado en la zona de su médula espinal que no estaba conectada con el cerebro, el hombre puede caminar con un andador que tiene ruedas delanteras y la ayuda de los entrenadores, que le prestan asistencia de forma ocasional.

En total, el paciente realizó 113 visitas para acudir a rehabilitación en la Mayo Clinic durante un año, y logró hitos durante las sesiones individuales como recorrer 102 metros, aproximadamente la longitud de un campo de futbol, dar 331 pasos o caminar 16 minutos con escasa ayuda. Actualmente, el paciente sólo camina bajo supervisión.

La médula espinal del hombre fue estimulada por un electrodo implantado, permitiendo a las neuronas recibir la señal de que quería pararse o dar un paso. "Ahora creo que el verdadero desafío comienza, y eso es comprender cómo sucedió esto, por qué sucedió y qué pacientes responderán", señala Kristin Zhao, investigadora del estudio.


PROGRESO CONTINUO

El implante se asienta en el espacio epidural, la parte más externa del canal espinal, en un lugar específico debajo del área lesionada. El electrodo se conecta a un dispositivo generador de pulsos debajo de la piel del abdomen del hombre, y se comunica de forma inalámbrica con un controlador externo.

La investigación demostró que el hombre podía caminar sobre el suelo con un andador con ruedas delanteras y pisar una cinta de correr colocando los brazos sobre las barras de soporte para ayudar a mantener el equilibrio. Sin embargo, cuando la estimulación fue desactivada, el hombre permaneció paralizado. Para la semana 25, no necesitaba un arnés, y los entrenadores sólo ofrecían ayudaocasional.

Al final del período de estudio, el hombre aprendió a utilizar todo su cuerpo.