El caso más difícil fue mi lucha contra el Covid-19: Del Bosque

Del Bosque Márquez reconoce que estar al filo de la muerte lo ve como una nueva oportunidad para trabajar todavía más en pro de la gente que necesite de mi asesoría

Mayra Figueiras Hernández | El Sol de Orizaba

  · sábado 24 de octubre de 2020

Fotos: Cortesía | Juan Del Bosque Márquez

Orizaba, Ver- Con 33 años de trayectoria como médico, Juan Del Bosque Márquez dice que ya afrontó el caso más difícil que como médico le puso la vida: luchar durante 54 días contra el Covid-19 y aunque 25 de ellos fueron de extrema gravedad los superó y continúa con más fuerza, convicción y amor su profesión.

Recuerda que tuvo en su padre, don Abel, la mayor influencia para estudiar Medicina, pues desde pequeño veía la dedicación y amor con que desempeñaba su profesión. “Desde pequeño quería saber qué tenían dentro, por lo que diseccionaba ranas, aves y lagartijas para conocer su anatomía", comenta el doctor Del Bosque.

Fotos: Cortesía | Juan Del Bosque

“De ahí en adelante empecé a motivarme, demás al observar la labor de mi padre, me sentía yo muy orgulloso porque veía su sala de espera siempre llena de gente y todos hablaban bien de él; ya como estudiante de Medicina tuve la influencia de muchos maestros que me guiaron, me dieron aprendizaje y orientaron”, señala.

TRABAJÓ PARA COMBATIR LA EPIDEMIA DE CÓLERA

A lo largo de su desempeño ha afrontado casos que le marcaron, aparte del personal que recientemente vivió.

Un caso que lo marcó de manera significativa fue la lucha contra la epidemia del Cólera en la que trabajo siendo médico de servicio social en la sierra del Volcán Pico de Orizaba, en un lugar que se llama Tenixtepec.

Desde el punto de vista de praxis médica fue bastante estresante y de mucha actividad porque hubo fallecidos, lamentablemente, aunque fue una situación muy enriquecedora desde el punto de vista médico y muy satisfactoria cuando comenzamos a observar que la gente se curaba

SALVÓ ROSTRO DE NIÑO DE 3 AÑOS

Otro caso especial fue el de un niño de 3 años que llegó a urgencias porque había chupado la extensión de un arbolito de Navidad y se quemó todo el labio superior hasta la nariz.

A él lo sometió a una cirugía plástica apoyado por su ayudantía de cirugía plástica para reconstruir la parte del rostro del pequeño que se quemó. “Ese niño ahora tiene 19 años y es un galán, no se le ve la cicatriz, y su familia y él vienen a visitarme cada año, porque están muy agradecidos. Esa vivencia marcó mi vida en cuanto a satisfacción por poder ayudar a alguien”, resalta.

Cortesía | Familia Del Bosque Márquez

LA SONRISA DE UN NIÑO, UNA MAMÁ O PAPÁ Y UN GRACIAS, MI MAYOR SATISFACCIÓN

Dice que no hay mayor satisfacción para él como médico que ver la sonrisa en el rostro de un infante, por haberlo curado; también la de un papá o mamá cuando acaban de parir “y cuando me dicen: ¡gracias!, ese es el mejor pago”, apunta.

COMO MÉDICO SABÍA QUE ME PODÍA MORIR

Enfermar de Covid-19 y cursar la enfermedad que lo mantuvo durante 25 días de los 54 que estuvo internado, en extrema gravedad ha sido el caso más difícil que como médico le ha tocado afrontar y vivirlo en carne propia lo hizo todavía más complejo y preocupante.

Recuerda que nunca perdió el estado de conciencia, por lo que estuvo perfectamente bien enterado de lo que sucedía.

Como médico sabía que me podía ir, fue algo sumamente estremecedor, doloroso, pero me aferré a la vida y junto con las oraciones de mucha gente pude salir adelante gracias al equipo médico que me atendió; pero yo me aferré a vivir

Ese ha sido el caso más difícil que como grupo con los especialistas afrontó, porque él junto con el equipo de médicos tomó decisiones sobre la aplicación de medicamentos.

"Esta es una situación que no sólo marcará mi vida sino la de todos los médicos, a quiénes doy mi reconocimiento por la lucha tan cruenta que hoy estamos afrontando contra la terrible pandemia de Coronavirus que lastima y lacera a familias matando a mucha gente, amigos, conocidos, hombres y mujeres valiosos que se han ido”, agrega.

ESPECIALISTAS DE LA UV Y LA SSA ESTUDIAN SU CASO Y OTROS MÁS

Comenta que su caso y otros más los estudian especialistas de la Universidad Veracruzana, que es su Alma Mater, así como de la Secretaría de Salud del estado.

Estoy sometido a un protocolo de estudio, ya me están tomando pruebas de sangre y algunas otras más con la intención de ayudar a más gente para que logren determinar, en base a esos estudios un tratamiento, y compartan ese conocimiento. Al ser una enfermedad nueva que se ha comportado de tan diferentes maneras en cada persona estamos tratando de aportar todo lo que sea necesario de información”, subraya.

Confía en que el equipo de estudiantes y catedráticos capacitados que ayudan a solventar el estudio, junto con la secretaría de salud, dé buenos resultados y se aprenda más sobre la enfermedad.

Cortesía | Familia Del Bosque Márquez

Indica que, aunque hay casos de médicos que sí contrajeron la enfermedad, afortunadamente no han estado tan graves. “Lo que yo tuve fue algo espectacularmente malo, los mismos médicos han dicho que es un caso inédito por mi recuperación, porque cuando han atendido casos como el mío salen a dar malas noticias a las familias de los pacientes y en mi caso, aunque algunos ya se habían adelantado a dar malas noticias, volví, me recuperé", afirma.

Del Bosque Márquez reconoce esto como una nueva oportunidad para trabajar todavía más en pro de la gente que necesite de mi asesoría, ya lo estoy haciendo y sin cobrar un peso, ya sea vía telefónica, por audio llamada o video llamada, a sus amigos y a quienes no lo son, a gente que conoce y a quienes no conoce también, sin interés de por medio.