/ miércoles 24 de marzo de 2021

Inclusión y apertura le dieron fuerza para ser hoy libre y feliz

Gabriela se asume como una mujer libre, feliz, empoderada y con la intención de compartir la vida con alguien

Desde su primera infancia a Gabriela Itzel Perea Lara le gustaba vestir con pantalón de mezclilla y botas, así como usar cabello muy corto. Su madre abonaba bastante, pues le cumplía sus gustos, la animaba y los respetaba, pero no pasaba lo mismo con la familia paterna, quienes siempre le señalaban que parecía “machorra” porque no usaba aretes ni cabello largo, lo que la hacía sentirse incómoda.

Ya en la secundaria, sus compañeros le decían “niño”, por lo que decidió dejar que su cabello creciera, además empezó a entablar relación con varones y a tener novio, pero se dijo que eso no era para ella y volvió a cortar su cabello.

Ya estando en la universidad, Gabriela se asume abiertamente como integrante de la comunidad LGBT y entabla una relación amorosa con una joven, pero como ésta no se aceptaba y tenía muchos prejuicios, la relación se dio con total discreción.

En 2015 conoció a otra chica que no tenía ningún problema con asumirse abiertamente como lesbiana, lo cual la empodera completamente e inician una relación abierta en la que no tenían nada que ocultar y podían caminar por la calle tomadas de la mano.

Esta relación le da el valor para poder abrirse con su familia, a lo cual su madre y hermanos le dijeron que sólo estaban esperando que ella lo dijera porque ya lo habían notado. Lo entendieron perfectamente y le brindaron todo su apoyo; lo mismo sucedió con sus amigos.

Asimismo lo pudo hablar con su abuela, persona muy importante en su vida, quien también lo entendió y la aceptó tal cual ella es.

Si su primera relación fue complicada porque no había apertura, en la segunda sucedió todo lo contrario, por lo que duró entre tres y cuatro años, pero como no todo es perfecto empezó a deteriorarse debido a los celos de su pareja, quien se molestaba por las visitas que hacía a su madre y hermanos y la situación empeoraba cuando de amigos se trataba. Con ella conoció el compromiso, lo que es vivir en pareja compartiendo gastos, responsabilidades y también sus bondades, lo que le deja mucha enseñanza.

Discriminación ya no le afecta

Si bien al principio le molestaba o incomodaba que por su manera de vestir, en camiones, taxis o restaurantes le llamaran joven o señor aun cuando no ocultaba su lado femenino, eso empezó a dejar de afectarle. No entendía si era afán sólo de molestar o incomodar.

Sólo con una amiga aún le cuesta lidiar porque ella cree que aún puede cambiar y ser una mujer “normal”.

Lo mismo pasó con la familia de su padre, donde incluso algunos de sus primos que también eran homosexuales la atacaban porque ellos también estaban reprimidos. Los comentarios que venían de parte de su familia sobre que parecía niño sí le causaban revuelo, por lo cual empezó a tener novios.

Fuera de eso, en el área laboral no se ha topado con ninguna limitante, por el contrario le han dado la confianza de mostrarse como ella es, pues ahí no se evalúa su inclinación sexual sino su capacidad.

Hoy Gabriela se asume como una mujer libre, feliz, empoderada y con la intención de compartir la vida con alguien pero sin generar dependencia.

Desde su primera infancia a Gabriela Itzel Perea Lara le gustaba vestir con pantalón de mezclilla y botas, así como usar cabello muy corto. Su madre abonaba bastante, pues le cumplía sus gustos, la animaba y los respetaba, pero no pasaba lo mismo con la familia paterna, quienes siempre le señalaban que parecía “machorra” porque no usaba aretes ni cabello largo, lo que la hacía sentirse incómoda.

Ya en la secundaria, sus compañeros le decían “niño”, por lo que decidió dejar que su cabello creciera, además empezó a entablar relación con varones y a tener novio, pero se dijo que eso no era para ella y volvió a cortar su cabello.

Ya estando en la universidad, Gabriela se asume abiertamente como integrante de la comunidad LGBT y entabla una relación amorosa con una joven, pero como ésta no se aceptaba y tenía muchos prejuicios, la relación se dio con total discreción.

En 2015 conoció a otra chica que no tenía ningún problema con asumirse abiertamente como lesbiana, lo cual la empodera completamente e inician una relación abierta en la que no tenían nada que ocultar y podían caminar por la calle tomadas de la mano.

Esta relación le da el valor para poder abrirse con su familia, a lo cual su madre y hermanos le dijeron que sólo estaban esperando que ella lo dijera porque ya lo habían notado. Lo entendieron perfectamente y le brindaron todo su apoyo; lo mismo sucedió con sus amigos.

Asimismo lo pudo hablar con su abuela, persona muy importante en su vida, quien también lo entendió y la aceptó tal cual ella es.

Si su primera relación fue complicada porque no había apertura, en la segunda sucedió todo lo contrario, por lo que duró entre tres y cuatro años, pero como no todo es perfecto empezó a deteriorarse debido a los celos de su pareja, quien se molestaba por las visitas que hacía a su madre y hermanos y la situación empeoraba cuando de amigos se trataba. Con ella conoció el compromiso, lo que es vivir en pareja compartiendo gastos, responsabilidades y también sus bondades, lo que le deja mucha enseñanza.

Discriminación ya no le afecta

Si bien al principio le molestaba o incomodaba que por su manera de vestir, en camiones, taxis o restaurantes le llamaran joven o señor aun cuando no ocultaba su lado femenino, eso empezó a dejar de afectarle. No entendía si era afán sólo de molestar o incomodar.

Sólo con una amiga aún le cuesta lidiar porque ella cree que aún puede cambiar y ser una mujer “normal”.

Lo mismo pasó con la familia de su padre, donde incluso algunos de sus primos que también eran homosexuales la atacaban porque ellos también estaban reprimidos. Los comentarios que venían de parte de su familia sobre que parecía niño sí le causaban revuelo, por lo cual empezó a tener novios.

Fuera de eso, en el área laboral no se ha topado con ninguna limitante, por el contrario le han dado la confianza de mostrarse como ella es, pues ahí no se evalúa su inclinación sexual sino su capacidad.

Hoy Gabriela se asume como una mujer libre, feliz, empoderada y con la intención de compartir la vida con alguien pero sin generar dependencia.

Local

Con un buey y una vaca exhortan a combatir el Covid-19

Pasean al buey en patrulla por no usar cubreboca y lo casarán con la vaca el próximo 13 de febrero

Local

Colectivos de Búsqueda se manifiestan en rechazo al trabajo de la FGE

Este día la Fiscala se presentó a comparecer ante los diputados locales, por lo que familiares de personas desaparecidas aprovecharon para denunciar la falta de resultados en la materia

Local

“Si subes al Pico de Orizaba repórtate al 911”: Luis Palma

Si van a subir, pidió que lo hagan con precaución, y si no conocen la montaña, que contraten un guía experto

Local

Orizaba una de las 10 ciudades con más casos activos de Covid-19

Veracruz contabiliza 137 mil 493 casos positivos y Orizaba se mantiene entre los municipios con más casos activos de Covid-19

Política

Hangar presidencial paga 2.2 mdp de agua

Ahí está estacionado el avión que López Obrador no ha podido vender desde que inició su gobierno

Política

Crean frente para frenar contaminación de Río Bravo

La cuenca involucra a ocho estados, cinco del lado mexicano y tres del lado estadounidense

Sociedad

La periodista Lourdes Maldonado estaba feliz tras ganar a Bonilla

“Estoy feliz”, dijo la periodista Lourdes Maldonado en una de las últimas entrevistas brindadas a El Sol de Tijuana

Local

Arranca construcción del Tobogán de la Montaña en cerro de Escamela

Para la construcción del Tobogán de la Montaña se requerirá una inversión de 56 millones de pesos

Policiaca

Detienen SSP a 5 por diversos delitos

Detenidos y vehículos, fueron presentados a las oficinas de la Fiscalía de cada zona