Las riquezas de Orizaba y Córdoba, rodeadas por las miserias en Zongolica

La inseguridad de la zona ha agravado la situación en la que viven las familias de estos municipios, por ello deben dejar de ofrecer sus productos antes de las cinco de la tarde.

Itzel Molina

  · jueves 29 de noviembre de 2018

Zongolica-Tequila, Ver.- Pese a que estos municipios se encuentran entre los más beneficiados del estado en los aspectos natural, cultural, tradicional y religiosamente, ambos padecen alta pobreza y marginación.

Los pies descalzos de las mujeres que durante toda su vida han recorrido caminos empedrados, calzadas, calles o terrenos inestables son muestra de los pocos ingresos que las familias de las comunidades ubicadas en la sierra tienen.

Los hombres usan huaraches que en su mayoría se ven desgastados por el constante andar en busca de ingresos para el sostén de sus hijos y esposas. Las casas de las familias de escasos recursos están hechas de madera, cartones y láminas, y algunas de ellas no cuentan con los servicios básicos de agua, energía eléctrica o drenaje.

La venta de productos del campo, el trabajo con ovejas y la transformación de la lana en artículos artesanales se encuentran entre las actividades que en las comunidades de estos municipios se realizan para obtener recursos.

Ello agrava la situación económica de las familias, ya que los productos del campo: maíz, frijol, ejote, frutas, verduras o plantas medicinales son ofrecidas en la cabecera municipal, donde se “malbaratan” por la alta competencia.

Algunos de los varones se dedican a la producción o corte del café, producto que es ampliamente reconocido a nivel estatal, nacional e incluso internacional, que de poco sirve porque los bajos ingresos que se obtienen al realizar esta actividad.

Por cada kilogramo de café que es cortado en los campos una persona obtiene como máximo 2 pesos y en promedio reúne 70 kilogramos, por lo que obtiene 140 pesos, cantidad con la que se tienen que cubrir los gastos familiares y el traslado del lugar del trabajo a su vivienda.

Sin embargo, esta actividad no es frecuente, por lo que muchos de los varones toman como opción salir de sus lugares de origen y dirigirse a alguna de las ciudades cercanas, la capital veracruzana o un estado que los acoja.

La situación se agrava en el caso de las mujeres que se dedican a la transformación de la lana de las ovejas, ya que el proceso para obtener una prenda de vestir, un collar, un juguete, alguna cobija o unas pantunflas requiere al menos un mes y el monto que reciben por las mismas es mínimo.

El regateo es el principal enemigo de las mujeres que dedican horas a la semana para limpiar, pintar y tejer la lana con amplia dedicación y esmero, acciones que no son tomadas en cuenta por los clientes que buscan obtener un producto de calidad a bajo precio.

Las mujeres son las responsables de tener alimentos en casa hasta en los días donde no consiguen ni un peso por la oferta de sus productos, por lo que cuando consiguen un poco de ingreso compran hasta cincuenta kilogramos de maíz y veinte de frijol, productos que son guardados para poder alimentar a sus hijos y esposos.

Con estos productos, las mujeres logran poner en la mesa un plato de frijoles hervidos con epazote y tortillas que hicieron a mano y cocieron en el comal, pues para todo tipo de preparación utilizan el fogón en el que queman leña que recogen en los campos cercanos.

Muchas familias reciben recursos de programas asistenciales a cargo de las autoridades federales, mismos que son ampliamente esperados ante los pocos ingresos que obtienen para sobrevivir.

La Sierra de Zongolica y Tequila se encuentran entre las zonas de Veracruz con los mayores índices de pobreza y marginación, dadas las dificultades que se tienen para el aprovechamiento de los recursos naturales y la diferencia cultural, cuyo rasgo más notorio es el monolingüismo en idioma náhuatl.

En las cabeceras municipales se cuenta con servicios de salud gratuitos; sin embargo, las tradiciones de los pobladores provocan que se utilice la herbolaria como un método de sanidad.

La inseguridad de la zona ha agravado la situación en la que viven las familias de estos municipios, ya que de forma constante se sienten amenazados y por ello deben dejar de ofrecer sus productos antes de las cinco de la tarde para evitar que la noche les “agarre” en el camino.

La cabecera municipal de Zongolica se ubica a una hora y media de Orizaba, mientras que Tequila se encuentra a menos de una hora de este Pueblo Mágico. Para llegar a ambos se deben tener precaución, pues, aunque la carretera está en buenas condiciones, cuenta con muchas curvas que impiden a los conductores transitar a alta velocidad.

La mayoría de visitantes que llega hasta estos municipios es por diversión, pues se realizan varias actividades turísticas, así como por conocer las tradiciones y cultura de sus pueblos que en eso sí son ricos.


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