Asesinatos y atentados; las entrañas abiertas del violento proceso electoral mexicano

La violencia en el proceso electoral mexicano, que hasta ahora ha dejado al menos 130 muertos, no cesa a escasas horas de los comicios

Carlos F. Guevara

  · sábado 30 de junio de 2018

Foto: Cuartoscuro

| Con información de AFP y EFE |

La violencia en el proceso electoral mexicano, que hasta ahora ha dejado un centenar de muertos, no cesa a escasas horas de los comicios federales y locales de este domingo, con varios ataques a equipos de campaña.

Este domingo, unos 89 millones de ciudadanos están llamados a las urnas para elegir unos 3 mil 400 cargos públicos, entre ellos el de presidente del país, diputados, senadores, ocho gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

El proceso electoral, que inició el pasado septiembre, ha estado fuertemente marcado por la violencia.

De acuerdo con un informe elaborado por la consultora Etellekt, al menos 130 personas han sido asesinadas, incluyendo 27 candidatos, y se han registrado más de 540 agresiones directas a actores políticos.

Las elecciones generales del domingo son las más grandes en la historia de México y también las más violentas, con al menos 136 políticos asesinados desde septiembre, cuando se inició el proceso electoral.

Ataques horas antes de las elecciones

Tixtla

El candidato por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia del municipio sureño de Tixtla, Guerrero, Saúl Nava Astudillo, denunció hoy que sujetos armados perpetraron un ataque a su domicilio durante la madrugada.

"Se escucharon percusiones de armas de fuego que impactaron en las paredes de la casa", aseveró en una conferencia de prensa el candidato, quien dijo estar "consternado" por lo ocurrido.

El aspirante señaló que previamente no había recibido amenazas, y que denunciará los hechos ante las autoridades del estado de Guerrero para que se abra una carpeta de investigación.

Foto: Especial

Asimismo, el candidato denunció que se están dando acciones de hostigamiento por parte del Partido de la Revolución Democracia (PRD), hoy al frente de este municipio del estado de Guerrero, considerado como uno de los más violentos del país.

Pedimos en su momento a todos los actores políticos que lleváramos a cabo una política digna, un debate (...) los sucesos que pasaron hoy, la verdad es que no abonan nada a la tranquilidad

Saúl Nava Astudillo, candidato a edil del PRI en Tixtla

Matlapa

Por otra parte, el PRI condenó "enérgicamente" otro ataque registrado la noche del viernes en el municipio de Matlapa, en el estado central de San Luis Potosí, y que dejó tres heridos.

Según medios locales, las víctimas colaboraban en la campaña del candidato del PRI a la alcaldía de Matlapa, César Torres, y fueron atacados en la calle por sujetos que se desplazaban en dos camionetas.

En un comunicado, el presidente del Comité Directivo del PRI en San Luis Potosí, Martín Juárez Córdova, pidió a las autoridades "coordinación e investigación para dar con los responsables" del ataque.

Dijo que las instituciones deben "generar los esquemas de coordinación necesarias que garanticen la tranquilidad para los ciudadanos" de cara a la jornada electoral que se celebrará mañana.

"No existe justificación para acciones reprobables como las que se presentaron en este municipio", zanjó.

Puebla

Asimismo, la Fiscalía General del Estado de Puebla informó hoy que investiga el ataque a la casa de campaña del aspirante a diputado Fernando Manzanilla, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Manzanilla denunció ante la institución que unos hombres arrojaron objetos y lanzaron un cóctel molotov, con lo que causaron daños al inmueble y a un vehículo aparcado en el exterior.

Crimen de Purón y la selfie del horror

Una imagen quedará para siempre grabada de la campaña electoral mexicana: un aspirante a diputado se toma una "selfie" y es inmediatamente baleado por la espalda.

Fernando Purón, candidato a diputado federal por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue asesinado cuando se tomaba una foto con una simpatizante al salir de un debate en el que habló varias veces del combate que libró contra Los Zetas, uno de los cárteles más brutales de México, cuando era alcalde de Piedras Negras, Coahuila.

Purón es tan solo uno de los 136 políticos que han sido asesinados desde que comenzó en septiembre el proceso electoral en México (de ellos 28 eran precandidatos y 20 más candidatos), de acuerdo con la consultora Etellekt.

Crimen organizado se encuentra hasta en "los huesos" del sistema

Un número significativamente mayor al registrado en 2012, cuando nueve políticos y un candidato fueron asesinados, añade.

Esto no es más que una muestra -según los expertos- de la sangrienta penetración del crimen organizado que busca granjearse fidelidades entre las autoridades para obtener dominio territorial.

Así tienen garantías de que éstas "obedezcan sus instrucciones como sicario o como varón del crimen organizado", explica a la AFP Luis Carlos Ugalde, consultor y expresidente de la autoridad electoral mexicana.

Si piensan que algún político no va a transar, negociar, ceder, lo matan

Luis Carlos Ugalde, ex consejero presidente del INE

La violencia en México crece a pasos agigantados. Cuerpos mutilados, calcinados, abandonados en carreteras; policías y militares emboscados; mujeres violadas, degolladas encontradas flotando en ríos, son imágenes que se repiten en los últimos años.

Muerte a periodistas

Más de 25 mil 300 asesinatos violentos se cometieron en 2017, cifra más alta desde que inició en 1997 el recuento oficial de la secretaría de Gobernación.

Esos crímenes tuvieron como escenario tanto destinos turísticos, como Los Cabos, Baja California Sur, hasta las zonas más deprimidas del país de 120 millones de habitantes, de los cuales poco más de 50 millones están sumidos en la pobreza.

La violencia también alcanza a reporteros en un país considerado como uno de los más peligrosos para ejercer periodismo. Autoridades informaron este sábado del asesinato de José Guadalupe Chan en el estado de Quintana Roo (este). Chan trabajaba para el portal de noticias Playa News y su muerte lo ha convertido en el sexto comunicador ultimado en 2018 en México.

El último reporte del periodista fue el asesinato de un militante del PRI en una comunidad vecina ocurrido la tarde del viernes.

Plata o plomo

Existe creciente evidencia de que mafias dedicadas al narcotráfico y otros delitos tratan de participar en la vida política, especialmente en el ámbito municipal, para incidir en los resultados de las elecciones, impulsando a personas que les son afines y amedrentando a quienes se oponen, señala Guillermo Zepeda, investigador del Colegio de Jalisco.

Es tal cual el tema de plata o plomo

Guillermo Zepeda, investigador del Colegio de Jalisco

La poderosa presencia del crimen organizado en estados como Guerrero y Michoacán, con mayor número de víctimas y candidatos amenazados, ha calado en las estructuras de los gobiernos locales, así como en la vida social y económica de comunidades que dependen de sus actividades ilícitas.

A ello se suma el establecimiento de redes clientelares que proveen de algún tipo de beneficio a las poblaciones, asentando su influencia.

"Deberíamos de preguntarnos cuántos candidatos no son asesinados justamente porque responden al crimen organizado", alerta Ugalde.

Estrategia punitiva

La violencia se disparó cuando en diciembre de 2006 el entonces presidente Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN), decidió sacar a los militares de sus cuarteles para enfrentar a narcotraficantes.

Desarrolló "una estrategia punitiva con la que intentaba romper cualquier tipo de vaso de comunicación o vínculo entre narcotraficantes y autoridades locales y estatales", subrayó Rubén Salazar, director de Etellekt.

Pero lo único que logró "fue fragmentarlos". Desde entonces, "surgieron infinidad de células delictivas que ahora se están enfrentando de forma cada vez más radical por el control de los territorios", explicó.

Para los expertos, la solución no es solo el uso de la fuerza sino una atención y acción permanente del Estado en las zonas más conflictivas.